Descripción
Para medir la resistencia de un sistema de puesta a tierra (o pozos a tierra), se utiliza un instrumento llamado telurómetro. El método más común es la caída de potencial, el cual inyecta corriente en el terreno y permite verificar si el sistema cumple con la norma recomendada de ≤ 5Ω.
Los métodos de medición se dividen en dos categorías principales: Resistencia de puesta a tierra y Resistividad del terreno (para diseñar el sistema).
1. Métodos de Resistencia de Puesta a Tierra
- Método de los tres puntos (Caída de potencial): Es el más utilizado. Consiste en clavar dos picas (electrodos) auxiliares en línea recta: una de corriente a una distancia de 10 X la longitud del electrodo principal y otra de potencial que se desplaza cada metro para construir una curva de resistencia.
- Método de los cuatro puntos (Selección de pica): Similar al anterior, pero permite medir la resistencia de un pozo a tierra específico sin necesidad de desconectarlo del sistema (útil para instalaciones energizadas).
- Método sin picas (por tenazas): Emplea dos tenazas (una inyecta tensión y otra mide la corriente). Es exclusivo para sistemas de puesta a tierra múltiples, ya que no requiere desconectar el sistema ni clavar electrodos auxiliares.
2. Métodos de Resistividad del Terreno
La resistividad, medida en ohmios-metro Ω*m, indica qué tan conductivo es el suelo para diseñar la profundidad y el tipo de pozo a tierra necesario.
- Método de Wenner: Es el estándar mundial. Se colocan 4 picas alineadas y enterradas a la misma profundidad, separadas por una distancia constante ‘a’. Las dos exteriores inyectan corriente, mientras que las dos interiores miden la diferencia de potencial.
- Método de Schlumberger: Una variante del método de Wenner donde los electrodos de potencial están más juntos en el centro. Permite alcanzar mayores profundidades de medición sin tener que mover los electrodos de corriente tantas veces.
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