Descripción
La operación y el mantenimiento correctos de las electrobombas garantizan su eficiencia, evitan fallas catastróficas y previenen cortes imprevistos en el suministro de agua. Las acciones se dividen en rutinas diarias, inspecciones periódicas y revisiones mecánicas mayores.
Operación de la Electrobomba
Para asegurar un funcionamiento seguro y prolongar la vida útil del equipo, se deben seguir estas pautas operativas:
- Válvulas: Mantenga las válvulas de succión y descarga completamente abiertas durante la operación normal.
- Cebado: Nunca opere la bomba en seco. El sistema debe estar completamente lleno de líquido antes de encender el motor para evitar daños severos en los sellos mecánicos.
- Monitoreo: Verifique periódicamente que la presión, el caudal y el amperaje se mantengan dentro de los parámetros de diseño.
- Temperatura y Sonido: Esté atento a ruidos extraños, vibraciones excesivas o sobrecalentamiento en el motor.
Mantenimiento Preventivo
Este mantenimiento debe realizarse de forma periódica (generalmente entre cada 6 y 12 meses, dependiendo de las condiciones ambientales) para prevenir desgastes:
- Limpieza exterior e interior: Elimine el polvo, óxido o residuos acumulados en el cuerpo de la bomba, el impulsor y la carcasa.
- Revisión eléctrica: Inspeccione el estado del cableado, el tablero de control, el sistema de puesta a tierra y los bornes del motor.
- Sellos y rodamientos: Verifique que no existan fugas y reemplace los sellos mecánicos y rodamientos (rodamientos) si presentan desgaste o ruido.
Mantenimiento Correctivo y Predictivo
Se aplica cuando la bomba ya ha presentado una falla. Consiste en desarmar el equipo para la sustitución de piezas críticas como el impulsor (rodete), el eje o los sellos mecánicos.

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